No basta con criticar a Trump. Debemos ofrecer una visión positiva que mejore la vida de los estadounidenses.
En este momento difícil de la historia estadounidense, es imperativo que tengamos el coraje de ser honestos con nosotros mismos.
Estados Unidos, que antaño fue la envidia del mundo, es ahora una nación en profunda decadencia. Por el bien de nuestros hijos y las generaciones futuras, debemos revertir ese declive y cambiar, de manera fundamental, el rumbo de nuestro país.
No hace mucho tiempo, Estados Unidos era admirado por su democracia, su constitución, su estado de derecho, su fuerte clase media y un sueño americano que prometía que nuestros hijos y nietos tendrían una vida mejor que la de sus padres.
Trágicamente, ese ya no es el caso.
Para seguir leyendo el artículo completo en The Guardian
El artículo está en inglés pero puedes traducirlo con el traductor de tu navegador.
