Los sindicatos médicos han convocado y huelgas
intermitentes de una semana contra el Estatuto Marco pactado por el Ministerio
de Sanidad y los sindicatos SATSE, UGT, CSIF y CCOO. Reclaman “lograr un
estatuto propio del médico y el facultativo”, y un marco de negociación
separado para las condiciones laborales de los mismos.
Marea Blanca no comparte segmentar la legislación de los profesionales por categorías y las negociaciones de derechos laborales por grupos, ya que rompe el criterio de equidad entre los trabajadores sanitarios, por eso creemos en la necesidad de un estatuto marco del personal al servicio de la administración sanitaria en su conjunto que no discrimine a ninguna categoría, y que estas sean tratadas en su particularidad dentro de un marco común.
Pero sí que apoyamos una reivindicación clara y justa
del personal médico: acabar con las guardias de 17 o 24 horas y las jornadas
laborales de hasta 45 horas semanales de promedio, que el proyecto de Estatuto
mantiene, y creemos que ha sido un error cerrar la negociación del Estatuto
Marco sin dar solución a este problema. Asimismo, Marea Blanca comparte que la
tasa de facultativos contratados por el SAS por mil habitantes es la más baja
de España y, por tanto, debe ser elevada al menos a la media del resto de las
Comunidades Autónomas, una medida que es de competencia andaluza.
Tenemos que señalar que aumentar el precio de las
horas de guardia (al menos, hasta el precio de la hora ordinaria) y reducirlas
a 12 horas, finalizar con las guardias de 24 horas, reducir la carga laboral,
lo puede hacer la Junta de Andalucía, por lo que nos llama la atención que
tanto el presidente de la Junta como el Consejero de Sanidad, que dicen que
apoyan las demandas de los médicos, no lo pongan en marcha, cuando pueden
perfectamente hacerlo.
No compartimos tampoco el rechazo de los sindicatos
médicos a las incompatibilidades que establece el proyecto de Estatuto-Marco.
Consideramos que un jefe de servicio, que tiene en sus manos organizar la
asistencia y reducir las listas de espera, pueda tener intereses en la Sanidad
Privada, que compite con la Sanidad Pública. Muy al contrario, deberíamos
caminar en el sentido de crear unas condiciones laborales en la sanidad pública
que hicieran innecesario que los profesionales sufran jornadas interminables al
duplicarlas.
Creemos que otra reivindicación, la voluntariedad de
las guardias, no puede ser atendida hasta eliminarlas por completo, porque
podría poner en peligro la atención de urgencias 24 horas y las plantas de
hospitalización desde las 15 h. y los fines de semana. Imaginemos por un
instante, la voluntariedad de guardias nocturnas en bomberos, policías, etc.
Pero tanto el Ministerio como los Comunidades
Autónomas deberían tomar medidas acabar con las guardias de 24 h. a medio
plazo. Para hacerlo hay que aumentar las plantillas, lo que puede exigir,
además, planificar un aumento inmediato y sostenido de las plazas en las
facultades de Medicina y de las plazas de formación especializada.
Creemos que el superávit fiscal actual permite poner
en marcha medidas de mejora de las guardias y de ampliación de plantilla. Sería
un uso social de los fondos que hoy se despilfarran en los aumentos de gasto
militar.
Instamos al gobierno de la Junta de Andalucía a que
abra de inmediato negociaciones con los sindicatos de la sanidad para aumentar
las deficitarias plantillas de profesionales, mejorar la situación de las
guardias médicas, y de las guardias de enfermeros en Atención Primaria. Y que
planifique, para aplicar a medio plazo, un sistema de trabajo que permita
eliminar esas guardias y que el personal médico tenga una jornada de 35 horas
semanales, como el resto del personal de la Sanidad.
