Antonio Aguilera
Cuando nos hablan las noticias
de oriente próximo, oriente medio, a los que vivimos tan al Occidente, que casi
nos caemos al Atlántico, todo nos parece una gran nebulosa geográfica. La
mayoría ya tenemos suficiente con ubicar a Albacete, como para saber si Irán
está tan lejos como para pensar que no Volverán, permíteme el juego.
Así que como hay que buscar
consuelo hasta en las pequeñas cosas, esto de la guerra, tristes, tristes
guerras, más allá de obligarnos a pensar que cada vez están más cerca las
bombas, nos sirve a todos como lección de geografía. De repente, todos aprendemos
a ubicar el Estrecho de Ormuz y ser conscientes de importancia geoestratégica.